El triunfo del amor

Seis meses han pasado, publica El País, desde que Carlos y Emilio se casaron. Más de 30 años juntos, compartiendo alegrías y penas, esperanzas y miedos, piso, cama, y quizá hasta la pasta de dientes. Por fin hemos sigo testigos de su compromiso, de su amor.
Me alegro por ellos, por sus familias y amigos, por todos aquellos que buscamos el verdadero amor, que tenemos la ilusión de encontrar, un día, a alguien que nos aguante tanto tiempo y a quien aguantar, que nos haga reir y con quien podamos llorar.
Felicidades a ellos, y esas más de 500 parejas que les han seguido. Aunque pensándolo bien, serán miles y miles las parejas que, en estos seis meses, se han atrevido a enlazar su destino al de otra persona. Suerte para todos ellas.
¡Qué más quisiera yo que despertar un día junto a alguien y poder recordar treinta años de amaneceres juntos!
4 comentarios
Sergio (Reflejos, otra vez) -
Pero no creo que haga falta un matrimonio para eso.
No por ser gays. Ni por heteros. Ni por nada de eso. Sino por innecesario, tú lo has dicho. "¡Qué más quisiera yo que despertar un día junto a alguien y poder recordar treinta años de amaneceres juntos! " hombres o mujeres, necesitan un papel? Esa pareja, ¿se amaba menos ayer? Sin embargo, hoy son noticia. No lo comprendo.
Me voy por hoy que este sitio engancha ;-). Me he suscrito al feed, así te sigo. (espero leas este comentario aunque sea de una entrada antigua, no sé cómo funciona blogia)
TST -
viveydv -
En cuanto a los gays, que tengan más o menos relaciones, estables o no, ¿importa realmente? También hay heterosexuales con las mismas estadísticas, ¿no? Cada quien que sea feliz como pueda o quiera, sin hacer daño a nadie.
Bruno -
Joer.. 30 años, para que luego el cura de mi colegio diga que los gays son unos promiscuos y que una relación homosexual dura de media tres años.